*Precio Máx: Red Fija: 1,21 €/min. Red Móvil: 1,57 €/min. Iva Incluido. Mayores de 18 años. Servicio ofrecido por PlusUltra Telecom S.L, Apdo. Correos 5037 – CP: 29080 Málaga

Me hacéis correr como ninguna, sois la ostia, benditas maduras!!

Enrique30 años, Madrid

Que arte más grande tenéis las maduritas en la cama, ay que cachondas sois

Antonio19 años, Sevilla

Que corrida más buena me acabo de pegar con Pepi

Gerardo29 años, Valencia

Las maduras si que sabéis lo que es el sexo, sois mi mejor paja del día

Guillermo18 años, Barcelona

Tengo fantasías con mi suegra y gracias a esto las he podido cumplir

Carlos24 años, Murcia

Me ponéis duro con sólo escucharos, sois la caña!

Manolo22 años, Granada

Que alegría me dais cada vez que os llamo!!

Ruben21 años, La Coruña

Teléfono Erótico Maduras

DEBES SABER

Se considera Madura la mujer que ha superado los 46 años. Son diversos los estudios que apuntan que, a partir de esta edad, la madurez es un hecho incuestionable. 

Atendido por Maduras muy cachondas

El teléfono de maduras es probablemente el más usado por los adeptos del sexo a distancia, sin duda, ellas son las más expertas en la materia. La sabiduría de la experiencia.

LAS FANTASÍAS MÁS RECURRENTES EN EL TELÉFONO ERÓTICO MADURAS 

✓ La mamá cachonda
✓ Tu profe calentona
✓ Mi querida suegra

Soy tu Suegra, tienes una oportunidad para demostrarme de lo que eres capaz

Precio Máx: Red Fija: 1,21 €/min. Red Móvil: 1,57 €/min. Iva Incluido. Mayores de 18 años

Hijo, Mamá te espera sola en casa, vamos a pasarlo muy bien, llámame ahora

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Tu profe Madura de toda la vida te examina de una materia muy especial

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Sólo hay que mirarlas para saber lo buena que están, sin duda, hay mujeres maduras que te la ponen dura con un simple movimiento de cintura, con un simple gesto son capaces de alborotar a todo el que esté dispuesto a clavarles el diente. Son muchas las maduras que, pese a los años, mantienen verdaderos cuerpos de infarto, quién no se ha excitado con la profe de clase, la cajera del supermercado, la vecina del quinto… Muchos fantasean con la suegra e incluso con algún familiar directo, si es que las fantasías con maduras son tan grandes como la imaginación.

▶ Cachondas Maduras xx

En este punto llegamos al teléfono erótico maduras, un servicio telefónico integrado exclusivamente por maduras españolas xx que están dispuestas a satisfacer hasta la última parte de tu cuerpo. Con los teléfonos eróticos de maduras tu imaginación pasa a un nivel superior, ahora no sólo visualizas una situación morbosa, sino que, además, puedes recrearla con la participación directa de una voz madura, dulce y atrevida. Ellas saben cómo llegar al punto más caliente. Puedes llevar la iniciativa o dejar que sean ellas las que marquen el ritmo, siéntete libre de contar lo que quieras, deja que el ambiente te vaya caldeando, una gran ventaja de llamar al teléfono erótico maduras es que sabes que no hablas con cualquiera, aquí son voces expertas las que alientan tu calentura.

El teléfono erótico maduras es la opción preferida por los que no se conforman con ver sólo fotos x maduras o vídeos x de maduras.

▶ Descubre muchas Maduras por teléfono

Si se te ponen todos los pelos del cuerpo de punta con sólo imaginarlo. Y no sólo los pelos… Si esa madura te excita tanto que no te puedes aguantar. Lo tuyo son las maduras. Esas que saben cómo ponerte a mil con sólo rozarse con tu cuerpo, saben lo que te gusta, saben lo que quieres. Verdaderas maestras del sexo telefónico esperan en este momento tu llamada. Si tu fantasía es estar con una mujer madura, pero te faltan agallas para lanzarte, este número erótico de maduras te sacará ese calentón infernal que te quita el sueño. Los teléfonos de mujeres maduras están pensados para gente dispuesta a dar un paso más en sus aventuras sexuales.

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Seguro que son muchas las veces que te has visto cabalgando fuertemente a una madura cachonda. Tal vez era alguien conocida. Gracias a estas líneas xx, tienes la oportunidad de tener sexo telefónico con maduras.

Puedes elegirla o entrar directamente en conversación con ellas. Son auténticas mujeres maduras. Deja volar tu imaginación y descubre de la mano de maduras calientes el orgasmo de tu vida.

RELATOS SEXO MADURAS ❤️

 

SEXO CON LA TÍA CARMEN
ENVIADO POR  MANUEL 24 AÑOS. MADRID

Carmen tiene 55 años y le encanta el sexo. Es puro vicio. Disfruta ahora de su cuerpo más que nunca, porque está en su mejor momento… y le encanta tirarse a hombres muy viciosos. Le gusta montárselo con chicos más jóvenes para enseñarles, para descubrirles todo lo que el buen sexo puede hacerles sentir… Un placer sin límites.

Se masturba recordando a un chico que sedujo… Moreno, muy masculino, la miraba con ganas de cepillarsela desde el primer momento. Un día, cuando se quedaron solos lo agarró por banda y lo metió en su casa. Empezó a comerle la boca mientras le desabrochaba los pantalones. Se la agarró con fuerza y empezó a masturbarle mientras se relamía de ganas, pensando en chupársela y que se corriera en su boca. Bajó y se la metió entera, lamiéndola con su lengua, apretando sus labios, hasta el fondo de la garganta. Le comió los huevos, le lamió con ímpetu y chupó bien fuerte hasta que él la agarró del pelo y gritó, llenándola toda de su leche, explotando como un animal en su cara.

Mientras ella se limpiaba, él le retiró el pelo detrás de la oreja y le susurró “ahora te toca a ti”. No esperaba menos. Le metió la mano debajo de la falda y le quitó las bragas. La sentó en el borde del mueble de baño. Empezó a comerle la boca de nuevo a y a meter sus manos por debajo de la ropa. Ella ya estaba muy cachonda y cuando sintió sus dedos entre sus piernas supo que iba a correrse en poco tiempo. Lo guió para que la tocara despacio, acariciando su clítorix, los labios, metiendo la yema del dedo, jugando… Y en ese momento sintió cómo él volvía a empalmarse. Qué rico. Le pidió que la jodiera, que le abriera bien las piernas y se la clavara hasta el fondo. Y así lo hizo. Embistiéndola contra el mármol frío, hasta correrse ella y correrse él de nuevo, dejando el espejo húmedo, lleno de marcas de manos perdidas en uno de los mejores polvos de sus vidas.

LA DUEÑA DEL BAR
ENVIADO POR JAVIER, 23 AÑOS, GERONA

Después de mi primer día de Máster, me desvié del camino que me llevaba a casa para tomar algo en un pequeño bar. Me acerqué a la barra y la mujer que allí se encontraba, con una voz bastante seductora me preguntó qué deseaba. La miré de arriba a abajo, levanté las cejas y con una sonrisa pícara le pedí lo que ella quisiera. La bella mujer, de unos cincuenta y tantos largos, sonrió y me puso una cerveza bien cargada, de estas a las que se le escapa la espuma. Después otra, y otra… El tiempo pasó volando y cuando me quise dar cuenta, estaban a punto de cerrar. Me quise poner de pie, pero algo falló, mis pies, el suelo.. no sé el qué pero sí sé que la caída fue inevitable. La mujer al ver la caída se dirigió hacia a mi con cara de preocupación y se ofreció a llevarme a casa, muy amable. Nos subimos a su coche y en cuánto nos sentamos no pude apartar la mirada de sus piernas que parecían llamarme. Mis ojos se dirigieron hacia ella y se encontraron en una mirada traviesa mordiéndose los labios que me invitaban a besar. Sin pensarlo dos veces, me abalancé sobre ella, comiéndole los morros con tanta fogosidad que pronto empezamos a calentarnos. Apreté fuerte mi mano debajo de su falda, le arranqué el tanga y cómodamente ella misma se movió e inclinó su asiento hacia atrás, lo que me permitió agacharme y comenzar a comerle toda floreada vagina. Mis manos sujetaban su culo gordo mientras comía, lamía y succionaba de arriba a abajo sin parar. Puri, que era como se llamaba la vieja, se volvió loca, no dejaba de chillar y estaba a puntito de explotar. Me la saqué al completo y se la metí por delante y por detrás, a mi libre albedrio, cualquiera de sus dos agujeritos estaba dilatado para mí. Ella paró. Me empujó, se agachó y comenzó a hacerme la mejor mamada de mi vida, la más maravillosa del mundo. Era increíble hasta donde era capaz de tragar. Se la metía en la boca, relamía y tiraba de ella como si fuera un chupete. Hasta que me corrí dentro y empapé toda su garganta con mi lefa. Sin duda, el polvo más inesperado, el mejor de mi vida.

LAS CLIENTAS MADURAS CACHONDAS
ENVIADO POR SANTIAGO, 37 AÑOS, ZARAGOZA

Tengo una pequeña tienda de lencería en el barrio más conocido de la ciudad. No suelo tener mucha clientela desde que mi mujer me dejó por mi mejor amigo.  Aquella tarde entraron en mi tienda dos señoras bastante resultonas, y digo señoras pues tendrían unos cincuenta y tantos. Me preguntaron por dos picardías y las acompañé hasta el probador, las dos entraron en el mismo. Al cabo de unos minutos escuché cómo me llamaban. Me acerqué y cuando estaba lo suficientemente cerca, abrieron la cortina y me arrastraron hacia dentro. En un primer momento me encontraba perdido pero cuando fui consciente de lo que estaba pasando, me dejé llevar sin pensar. Eran dos rubias maduras para mí. Ni en mis mejores sueños. Primero besé a la que parecía más mayor, tenía buenas tetas y el picardías se las realzaba aún más. Con mi otra mano por debajo, manoseaba su jugosa vulva y movía los dedos mientras sus piernas se iban abriendo para mí.

Me senté en el banco del probador y la que parecía más joven, se montó encima mientras la otra me comía la boca. Se puso a bajarme los pantalones y a comerme hasta el último pelo de las pelotas. Cuanto más rápido lo hacía con más ansia chupaba yo a la otra. Se apartó de mí y comenzó a besar a la otra mujer, se notaba que no era la primera vez hacían una travsura de estas. De pie, arrimadas a una pared, se besaban y se metían mano frente a mí, mirándome. No pude aguantar más, me levanté y se la metí con los ojos cerrados, cuando me di cuenta, estaba partiendole el culo. Se la clavé hasta el fondo notando como sus nalgas rebotaban sobre mis huevos. Para que la otra no se pusiera celosa, también le di su merecida ración. Se fueron turnando durante más de media hora. Cuando acabamos salieron de la tienda con el picardías puesto,  sin pagar claro, nunca más las volví a ver.

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